06 octubre 2005

Gastar un 35% menos. Para considerarlo.






Quizá no es un descubrimiento muy importante. Todos sabemos cuánto se puede ahorrar si conducimos más lento, pero me resultó gratificante poderlo comprobar personalmente. Resulta que en el último mes he ahorrado un 35% de combustible aproximadamente, recorriendo el mismo numero de kilómetros, y por las mismas rutas, en recorridos mixtos, en ciudad y carretera.

Lo conseguí cambiando un poco la forma de conducir, procurando no superar los 110 km/h en carretera, 100 o 90 en comarcales, y llegando un poco tarde (sólo un poco, yo crei que iba a ser mucho más, pero es que habiendo circulación al final se llega casi igual). Y también conduciendo de forma progresiva, procurando los acelerones innecesarios y las frenadas que luego me obligarían a acelerar para recuperar la velocidad de crucero. Es como si llevarais a una persona que se marea con facilidad.
Las consecuencias de este tipo de conducción son muy variadas pero yo he intentado sacar algo bueno de todas:

- No superar los 110 km/h:
El consumo desciende de forma brutal. Éste aumenta de forma no lineal respecto a la velocidad, al ser la fuerza de rozamiento función de la velocidad elevada al cubo. Es por eso que encontraremos mucho más ahorro disminuyendo de 140 a 110 km/h que de 110 a 80. Además, las consecuencias de un accidente se reducen drásticamente y aumentando el tiempo para reaccionar. Es cierto que a veces los accidentes son inevitables, y cuando alguien se ve obligado a recorrer muchos kilómetros al año, para desplazamientos al trabajo o en el mismo, la probabilidad de tener un accidente aumenta, por lo tanto es conveniente plantearse reducir la velocidad por sistema y tomarlo como costumbre, "cambiar el chip".
- Llegar un poco tarde:
Bueno, son unos 5 minutos para un trayecto de 40 km, por ahora estaríamos dentro de los 10 minutos de cortesía :). Además, tambien se puede salir un poco antes ¿no?.
- Es incómodo ir a esa velocidad y conducir suave, al contrario de lo que hace el resto:
Es cierto, es algo incómodo pero si en esos momentos valoras lo que estas haciendo y lo que consigues, en seguida te acostumbras. A mi me gusta conducir y no entorpecer, ir fluido por el tráfico, pero os aseguro que me he acostumbrado ántes de lo que creía. Además conducir deja de ser una actividad estresante ya que no exige tanta concentración en la carretera. Y el que empuje por detrás, que espere, luego me rio cuando llego a la gasolinera.
- Se contamina menos:
Esto es una ventaja indudable. Y es el tema del blog, sin duda. Pero también lo es el ahorro energético. No hay que olvidar que estamos consumiendo un recurso no renovable.

Que más voy a decir. Como están los precios y como siguen, y como está la circulación, hasta que no empiecen con los coches eléctricos, o los de hidrógeno o híbridos..., por lo menos yo voy a optar por el ahorro, económico y energético y la tranquilidad que da saber que no te estás jugando la vida en la carretera, al menos no del todo.

Desde aqui os animo. Tiene recompensa. Además, ¿os imaginais si todos hicieran lo mismo y las ventas de petróleo descendiesen un 35%?. Aunque yo tengo ganas de que se acabe ya y las petroleras suelten las patentes de los coches eléctricos, hibridos, de agua, aire o lo que sea.

Un saludo.
P.D: Otro numerito curioso. Cada 1000 km, 350 gratis.

3 comentarios:

Menzogna dijo...

de verdad??? incredible!

don Pepito Grillo dijo...

Algo que sabe todo el mundo, que nadie hace y que Ale demuestra.

Sólo una apostilla, yo pensaba que el rozamiento iba con la velocidad al cuadrado, no al cubo. Aún así, es como para pensarlo detenidamente.

Enhorabuena por tu blog Ale. Anímate a seguir publicando, que te acabo de incluir en mis favoritos.

Ale dijo...

Cierto. Si por algo estoy aqui es tambien para aprender. Es proporcional a la velocidad al cuadrado. Bueno es algo más complicado, pasando del flujo laminar al turbulento es cuando más rozamiento hay, pero no se a qué velocidad ocurrirá eso en los coches.

Gracias por vuestros comentarios.