20 julio 2006

De nuevo


Cuatro veces no son suficientes para darse cuenta. Necesito otra más. He estado en verano y en invierno. Con poniente y con levante. Con sol y con lluvia.

No se qué es lo que tiene, pero me atrae cada año. Seran sus caprichosas playas, no hay dos iguales; o serán los peces, o el desierto con ese olor a piedra tostada, seco y sólo.

Creo que sé lo que es, es el tiempo, allí se para. No hay prisas, las carreteras están vacías.

Será que casi no hay nadie y cada vez huyo más de las muchedumbres.

Algunos dicen que sus fondos marinos son incomparables. Yo pienso que sus montañas también lo son. Un origen volcánico reciente le da al paisaje mil colores en función de donde esté el sol, y las plantas se las arreglan para sobrevivir donde parece que no pueda haber más que polvo y rocas, creando una explosión de vida en los meses de lluvia, que es escasa pero suficiente.

En fin, un lugar muy recomendable. Eso si, no hay pubs, discotecas, ni grandes hoteles. Aqui hay que cambiar la filosofía. Esto es para los que no se aburren dando un paseo por lo acantilados o visitando una caldera volcánica. Es para los que respetan la naturaleza, para los que saben que es de los pocos lugares de costa casi salvajes.

De nuevo a Cabo de Gata, un año más, y espero que por mucho tiempo nos siga dando lo que nos da hoy, esa calma que a veces falta.

PD: ¿Que dónde está la ingeniería? Este fin de semana la dejo en casa.

13 julio 2006

HYDRO F1

Mi Renault Clio H2 HYBRID 100 CV (0,00 gCO2/km)(más quisiera yo)

En pleno auge de la F1 en España, no porque a todos le guste sino porque aparece en todos lados, relfexioné sobre el tema problemático del deroche de gasolina en la calificación previa a la carrera.

Antes de continuar confesaré mi casi adicción en proceso de cura que tengo a este deporte, al que más bien yo considero una exposición de tecnología itinerante, y por lo tanto fascinante, ya sea por mis neuronas irremediablemente ingenieriles, o quizá sea sólo mientras gane el asturiano.

El nuevo formato de este año fue modificado para darle algo de emoción. Dicho formato implica, por razones que no entran al caso explicar aqui, que al final 10 coches esten corriendo por la pista intentando hacer el mejor tiempo durante 20 minutos. Resulta que durante los 10 primeros minutos se dedican a quemar gasolina (literalmente), para aligerar peso del coche.

Obviando sus sospechosamente oscuras intenciones, algunos "magnates" de la F1 alegan que no es ecológico quemar esa cantidad de gasolina. Y al oir la palabra "ecología" en el contexto de la F1 me dio la risa. En una competición que mira sólo por el derroche justificado por la victoria, medidas medioambientales como esa son ridículas. La competición ya de por si es desastrósamente contaminante, genera toneladas de residuos en cada carrera, quema toneladas de combustible fosil, produce cantidades equivalentes de CO², etc.

Luego intentando equilibrar la balanza, me acordé que la F1 es un gran impulso tecnológico para el automovil de la calle, y asociando esto último a los avances en coches impulsados por energías alternativas imaginé carreras de F1 del futuro, donde todos los coches estuvieran impulsados por pilas de hidrógeno, y compitieran tecnológicamente mejorando sus motores y sistemas para encontrar velocidades y prestaciones increibles para los actuales vehículos de hidrógeno. Una visión reconfortante, pero parece tan lejos aún.

Total, que de nuevo ando escribiendo sobre el petróleo. Estoy deseando que se acabe.

Un saludo.

PD: Me acabo de dar cuenta que no es un futuro tan lejano.

Sentimientos contrariados


Hola.

Y no digo hola de nuevo porque hace tanto que no aparezco por aqui que es preferible presentarse de nuevo.

El objetivo inicial de este blog creo que persistirá, pero ahora pasa por un punto de inflexión. Tras varias experiencias laborales me he replanteado bastantes cosas acerca del tema que persige este blog.

Hacer congeniar Ingeniería y Medio Ambiente es complicado, y más estando en un pais que, a la cola de europa, si no económicamente, al menos en lo que a cultura Medio Ambiental se refiere.

Desde el principio me ha atraido el tema de la Ecología. Preservar aquello que admiro, la naturaleza, frenar la degeneración que desde pequeño contemplo, era uno de mis objetivos. Bueno, más que objetivo, al menos uno de mis escépticos intereses, tales como volar en ultraligero, practicar el aeromodelismo, y un largo etc. Estas cosas no fueron objeto de un grán interes por mi parte pues actualmente ni soy licenciado en medio ambiente, ni vuelo en ultraligero y no creo que practique el aeromodelismo, al menos seriamente.

Resulta que decidí estudiar Ingeniería, concretamente Ingeniería Técnica Industrial, en la especialidad de Mecánica. Pero claro, al final de la carrera apareció la posibilidad de cursar ciertas asignaturas de libre elección relacionadas con el Medio Ambiente. Tal fue el caso de Control y Gestión de Residuos Industriales o Tecnología Ambiental. Recuerdo que fueron las mejores notas de la carrera (lo que hace el interés), aunque no valían para la media del expediente.

Un año de prácticas en ese último curso lo pasé en una oficina técnica de proyectos de naves industriales, y me especialicé en cálculo de estructuras. El trabajo tampoco está para andar con "sublimeces" y rechazar puestos no relacionados con el Medio Ambiente, aunque yo seguía creyendo que en ese campo habría un filón y que tarde o temprano habría forma de combinar ambas cosas.

Justo al terminar la carrera entro en Dragados Offshore, una empresa de construcción de plataformas marinas de extracción de petróleo y gas. Las condiciones del trabajo sin duda pesaron más ue mi interés por el Medio Ambiente. Lo olvidé por un tiempo, por lo menos el intentar compaginar Ingeiniería y Medio Ambiente. En este trabajo seguí especializándome en cálculo de estructuras. Tambien fue aquí donde empecé a ver Técnicos en Medio Ambiente. Estaban encargados también del tema de Seguridad en el Trabajo, por lo que el tema medioambiental se reducía poco mas que a controlar cuando las cubas se llenaban de residuos y eso si, a recodar a los empleados el usar las papeleras para papel reciclado.

Tras dos años allí, se acabó el contrato, y antes de quedarme en la calle y tras pasar dos meses por otra oficina, también de calculista, recibo en mi e-mail una oferta de trabajo curiosa:

“Se busca Ingeniero Técnico Industrial para trabajar en el Departamento de Ingeniería y Salud Ambiental de la empresa”
Lugar: Cádiz. A 1 hora en coche.
Salario: Inferior.
Horario: Peor.
Promesas de futuro: Gran espectativa de crecimiento con la empresa y promoción.
Sobre todo: INGENIERÍA + MEDIOAMBIENTE.

Me lancé de cabeza, bueno, no tan de cabeza, antes había que retomar el espíritu ecologista, sobre todo para no valorar tanto el lugar, el salario ni el horario. Pero en definitiva, me lancé hacia mi aventura, con curiosidad de saber cómo se compaginaría Ingeniería y Medioambiente.

Los primeros meses fueron de contacto, no importaron ni el lugar, ni el salario ni el horario, tan sólo poner al día el departamento. Vi proyectos técnicos, que se entregaban a la Consejería de Medio Ambiente, principalmente de empresas que necesitaban hacerse gestores de residuos o legalizar sus actividades para poder producirlos. Hice algunos cursos, fui a conferencias, energías renovables, eficiencia energética. Mi función era la de aportar los conocimientos de un ingeniero para esos estudios, firmando proyectos técnicos.

Al principio iba bien, había trabajo, se iban mejorando cosas y se notaba algo de ese crecimiento que prometía, pero al cabo de un tiempo aquello empezó a mostrar otra cara. Entraban menos trabajos, lo que parecía ser el “boom” de la ingeniería medioambiental resultó ser sólo el “boom” del Real Decreto 1383/2002 sobre Gestión de Vehículos Fuera de Uso, según el cual todos los desguaces habría de convertirse en CATs (Centros autorizados de tratamiento de VFU) o sería cerrados. En resumen, se acabaron los desguaces, y había que buscar nuevos campos de trabajo. Pase a una labor más comercial. En parte fue por esto que no me sentía con ganas de continuar el proyecto de “Mecanismo Natural” y en parte tambien porque es dificil coger costumbre de publicar a menudo.

El campo del Medio Ambiente, como dije, es dificil, es cuestión de cultura. La ley progresa, pero la gente no lo hace. Ahora mismo si se respeta el medio ambiente es porque lo obliga alguna ley, no porque encuentre beneficio ambiental, social o incluso económico. No se si tardará en cambiar la filosofía pero ahora mismo y tras mi experiencia he llegado a una conclusión. La ley obliga, el cliente no tiene los conocimientos necesarios para cumplirla, recurre a empresas que le dan la solución técnica, un poco de papeleo, algunas veces demasiado y ¡voilá!, otra empresa autorizada que respeta el medio ambiente.

A esto último lo llamo yo, y perdonad la expresión, “empapelar la mierda”. Estas “soluciones” técnicas son siempre lo mínimo, lo justo y necesario para que se cumpla la ley. Ley que por otro lado está póbremente detallada y plagada de lagunas y es insuficiente para alcanzar una correcta protección del medio ambiente. Además, la ley no estudia las soluciones de manera que sean económicamente viables, alguna de ellas parece que pretendan acabar con determinadas actividades en lugar de mejorarlas ambientalmente (siendo en realidad posible). En la mayoría de los casos, esas lagunas legales son objeto de interpretaciones dispares por parte de las administraciones y dan lugar a conflictos de intereses y favoritismos hacia ciertas empresas. ¿Para cuando una "operación malaya" en temas medioambientales? Seguro que más de uno se sorprendería.

Ciertamente esta nueva perspectiva hizo que lugar, salario y horario pesaran más, y en cuanto recibí una oferta mejor lo dejé. Podía haber seguido, pero fráncamente, no creo que en un plazo de 10 años la cosa tenga éxito aqui. Quizá en Alemania, pero aquí los verdes no tienen poder ninguno. Si, el Medio Ambiente es un tema púramente político, sólo hay avances medioambientales si con ello se consiguen votos, forma parte de la llamada “política social”. No quiero de todos modos entrar mucho en este tema ya que no es el objetivo de este blog.

Ahora trabajo a 15 minutos de mi casa andando y a 5 en bicicleta. Y salario y horario han mejorado bastante. He vuelto al cálculo de estructuras, pero ahora formo parte de la gran burbuja inmobiliaria, revisando proyectos de edificación para el Seguro Decenal exigido por la LOE. Más de lo mismo, en fin, rindámonos a las evidencias, pero al menos esta realidad no me está desilusionando en mi “objetivo” de compaginar Ingeniería y Medio Ambiente.

Tras un mes de mi incorporación en esta nueva empresa me ha picado de nuevo el gusanillo de continuar con el blog. En principio el objetivo era publicar sólo imágenes con breves comentarios, la idea era esa “Ingeniería sostenible en imágenes”. Es complicado publicar así, iempre debe ser un comentario corto y acompañarlo de una imagen que venga a caso y lo ideal sería al revés, encontrar una foto, hacerla, y comentarla. Mantendré la idea, pero seré un poco más flexible. Para muestra, lo que acabo de hacer, un ladrillo kilométrico que dudo que alguien pueda tragarse, pero en fin, es la nueva inauguración.

Bueno, desde este post animo a los lectores, que espero que haya, aunque no me atormenta, a que participen con sus opiniones. No sólo estoy aquí para exponer, también para aprender de vosotros.

Un saludo.