13 julio 2006

Sentimientos contrariados


Hola.

Y no digo hola de nuevo porque hace tanto que no aparezco por aqui que es preferible presentarse de nuevo.

El objetivo inicial de este blog creo que persistirá, pero ahora pasa por un punto de inflexión. Tras varias experiencias laborales me he replanteado bastantes cosas acerca del tema que persige este blog.

Hacer congeniar Ingeniería y Medio Ambiente es complicado, y más estando en un pais que, a la cola de europa, si no económicamente, al menos en lo que a cultura Medio Ambiental se refiere.

Desde el principio me ha atraido el tema de la Ecología. Preservar aquello que admiro, la naturaleza, frenar la degeneración que desde pequeño contemplo, era uno de mis objetivos. Bueno, más que objetivo, al menos uno de mis escépticos intereses, tales como volar en ultraligero, practicar el aeromodelismo, y un largo etc. Estas cosas no fueron objeto de un grán interes por mi parte pues actualmente ni soy licenciado en medio ambiente, ni vuelo en ultraligero y no creo que practique el aeromodelismo, al menos seriamente.

Resulta que decidí estudiar Ingeniería, concretamente Ingeniería Técnica Industrial, en la especialidad de Mecánica. Pero claro, al final de la carrera apareció la posibilidad de cursar ciertas asignaturas de libre elección relacionadas con el Medio Ambiente. Tal fue el caso de Control y Gestión de Residuos Industriales o Tecnología Ambiental. Recuerdo que fueron las mejores notas de la carrera (lo que hace el interés), aunque no valían para la media del expediente.

Un año de prácticas en ese último curso lo pasé en una oficina técnica de proyectos de naves industriales, y me especialicé en cálculo de estructuras. El trabajo tampoco está para andar con "sublimeces" y rechazar puestos no relacionados con el Medio Ambiente, aunque yo seguía creyendo que en ese campo habría un filón y que tarde o temprano habría forma de combinar ambas cosas.

Justo al terminar la carrera entro en Dragados Offshore, una empresa de construcción de plataformas marinas de extracción de petróleo y gas. Las condiciones del trabajo sin duda pesaron más ue mi interés por el Medio Ambiente. Lo olvidé por un tiempo, por lo menos el intentar compaginar Ingeiniería y Medio Ambiente. En este trabajo seguí especializándome en cálculo de estructuras. Tambien fue aquí donde empecé a ver Técnicos en Medio Ambiente. Estaban encargados también del tema de Seguridad en el Trabajo, por lo que el tema medioambiental se reducía poco mas que a controlar cuando las cubas se llenaban de residuos y eso si, a recodar a los empleados el usar las papeleras para papel reciclado.

Tras dos años allí, se acabó el contrato, y antes de quedarme en la calle y tras pasar dos meses por otra oficina, también de calculista, recibo en mi e-mail una oferta de trabajo curiosa:

“Se busca Ingeniero Técnico Industrial para trabajar en el Departamento de Ingeniería y Salud Ambiental de la empresa”
Lugar: Cádiz. A 1 hora en coche.
Salario: Inferior.
Horario: Peor.
Promesas de futuro: Gran espectativa de crecimiento con la empresa y promoción.
Sobre todo: INGENIERÍA + MEDIOAMBIENTE.

Me lancé de cabeza, bueno, no tan de cabeza, antes había que retomar el espíritu ecologista, sobre todo para no valorar tanto el lugar, el salario ni el horario. Pero en definitiva, me lancé hacia mi aventura, con curiosidad de saber cómo se compaginaría Ingeniería y Medioambiente.

Los primeros meses fueron de contacto, no importaron ni el lugar, ni el salario ni el horario, tan sólo poner al día el departamento. Vi proyectos técnicos, que se entregaban a la Consejería de Medio Ambiente, principalmente de empresas que necesitaban hacerse gestores de residuos o legalizar sus actividades para poder producirlos. Hice algunos cursos, fui a conferencias, energías renovables, eficiencia energética. Mi función era la de aportar los conocimientos de un ingeniero para esos estudios, firmando proyectos técnicos.

Al principio iba bien, había trabajo, se iban mejorando cosas y se notaba algo de ese crecimiento que prometía, pero al cabo de un tiempo aquello empezó a mostrar otra cara. Entraban menos trabajos, lo que parecía ser el “boom” de la ingeniería medioambiental resultó ser sólo el “boom” del Real Decreto 1383/2002 sobre Gestión de Vehículos Fuera de Uso, según el cual todos los desguaces habría de convertirse en CATs (Centros autorizados de tratamiento de VFU) o sería cerrados. En resumen, se acabaron los desguaces, y había que buscar nuevos campos de trabajo. Pase a una labor más comercial. En parte fue por esto que no me sentía con ganas de continuar el proyecto de “Mecanismo Natural” y en parte tambien porque es dificil coger costumbre de publicar a menudo.

El campo del Medio Ambiente, como dije, es dificil, es cuestión de cultura. La ley progresa, pero la gente no lo hace. Ahora mismo si se respeta el medio ambiente es porque lo obliga alguna ley, no porque encuentre beneficio ambiental, social o incluso económico. No se si tardará en cambiar la filosofía pero ahora mismo y tras mi experiencia he llegado a una conclusión. La ley obliga, el cliente no tiene los conocimientos necesarios para cumplirla, recurre a empresas que le dan la solución técnica, un poco de papeleo, algunas veces demasiado y ¡voilá!, otra empresa autorizada que respeta el medio ambiente.

A esto último lo llamo yo, y perdonad la expresión, “empapelar la mierda”. Estas “soluciones” técnicas son siempre lo mínimo, lo justo y necesario para que se cumpla la ley. Ley que por otro lado está póbremente detallada y plagada de lagunas y es insuficiente para alcanzar una correcta protección del medio ambiente. Además, la ley no estudia las soluciones de manera que sean económicamente viables, alguna de ellas parece que pretendan acabar con determinadas actividades en lugar de mejorarlas ambientalmente (siendo en realidad posible). En la mayoría de los casos, esas lagunas legales son objeto de interpretaciones dispares por parte de las administraciones y dan lugar a conflictos de intereses y favoritismos hacia ciertas empresas. ¿Para cuando una "operación malaya" en temas medioambientales? Seguro que más de uno se sorprendería.

Ciertamente esta nueva perspectiva hizo que lugar, salario y horario pesaran más, y en cuanto recibí una oferta mejor lo dejé. Podía haber seguido, pero fráncamente, no creo que en un plazo de 10 años la cosa tenga éxito aqui. Quizá en Alemania, pero aquí los verdes no tienen poder ninguno. Si, el Medio Ambiente es un tema púramente político, sólo hay avances medioambientales si con ello se consiguen votos, forma parte de la llamada “política social”. No quiero de todos modos entrar mucho en este tema ya que no es el objetivo de este blog.

Ahora trabajo a 15 minutos de mi casa andando y a 5 en bicicleta. Y salario y horario han mejorado bastante. He vuelto al cálculo de estructuras, pero ahora formo parte de la gran burbuja inmobiliaria, revisando proyectos de edificación para el Seguro Decenal exigido por la LOE. Más de lo mismo, en fin, rindámonos a las evidencias, pero al menos esta realidad no me está desilusionando en mi “objetivo” de compaginar Ingeniería y Medio Ambiente.

Tras un mes de mi incorporación en esta nueva empresa me ha picado de nuevo el gusanillo de continuar con el blog. En principio el objetivo era publicar sólo imágenes con breves comentarios, la idea era esa “Ingeniería sostenible en imágenes”. Es complicado publicar así, iempre debe ser un comentario corto y acompañarlo de una imagen que venga a caso y lo ideal sería al revés, encontrar una foto, hacerla, y comentarla. Mantendré la idea, pero seré un poco más flexible. Para muestra, lo que acabo de hacer, un ladrillo kilométrico que dudo que alguien pueda tragarse, pero en fin, es la nueva inauguración.

Bueno, desde este post animo a los lectores, que espero que haya, aunque no me atormenta, a que participen con sus opiniones. No sólo estoy aquí para exponer, también para aprender de vosotros.

Un saludo.

4 comentarios:

Lorei dijo...

Bueno suerte con el cambio, espero que te vaya muy bien.
La verdad es una pena que en este país todavía no nos conciencemos de la importancia de cuidar lo que tenemos, espero que cambie aunque la verdad que parece difícil.

Nere dijo...

Me alegra verte de nuevo por aquí. ¿Sabes que? Me considero una persona bastante optimista y quizá en esto peque de ingenua, pero yo creo que dentro de este país deben existir resquicios de propuestas tan loables como la tuya. Sí debe haber grupos que logren imponer soluciones ecológicas, económicas y lógicas.

Al menos, merece la pena intentarlo.

pequeño qvark dijo...

Los buenos propósitos son los que hacen que las cosas cambien. En España (y en muchos otros sitios) la única manera de mover a la masa es con leyes, obligaciones y prohibiciones. Hoy por hoy no existe una conciencia social en materia de medioambiente, y se quiere instaurar mediante leyes. Lo que consiguen es lo que comentas en tu post: lagunas legales, soluciones mínimas y más mierda empapelada.

Cuando no nos hagan falta leyes para cuidar del medioambiente, cuando eso sea algo que hagamos por principios, entonces la cosa cambiará. Y la mejor manera de hacer eso es lo que tú estás haciendo. Con buenos propósitos. Ese legado que dejas a los que vengan después será lo que cambie el panorama.

Ale dijo...

Gracias por comentar!

lorei, bienvenida ante todo. Por ahora voy teneiendo suerte con el cambio, gracias, al menos me ha oxigenado para volver al blog.

nere, de ingenua nada, estoy contigo, sólo que entonces me cogio con las defensas bajas y fue el contraste de la desilusión. Quizá no tenga porqué ser tan drástico l cambio, pero siempre es bueno ver que al final, se mejora, y que poco a poco nos vamos descontaminando.

pqueño qvark, es cierto que hay gente con principios, lo que pasa que no están en el filo del progreso aún, no interesa y no se les nota. Como le digo a nere, supongo que con el tiempo la cosa cambiará.

Un saludo a todos.